Entre padres indignados y fantasmas

LAURA FERRER ARAMBARRI | IBIZA­Casi 2.000 personas participaron ayer en las comparsas de la rúa de Vila más multitudinaria que se recuerda. Un total de 25 comitivas protagonizadas por colegios, apimas, asociaciones culturales y vecinales, empresas privadas y particulares tomaron las calles de la ciudad desde las 11 hasta las 14 horas en un desfile lleno de colorido y música. La crisis no se notó en la afluencia pero sí en las carrozas, ya que algunas agrupaciones no lucieron trajes tan vistosos como otros años, sino más modestos. Lo importante era salir a la calle y pasarlo bien.

El jurado determinó que la comparsa ´La reserva natural de Can Cantó´, de la asociación de padres y madres del centro, merecía el primer premio, dotado con 2.000 euros, de la categoría de comparsas y carrozas de ámbito social o escolar. Valoraron sobre todo el trabajo manual que supuso crear varias decenas de coloridos flamencos a los que no les faltaba detalle. El segundo premio en esta categoría, dotado con 1.500 euros, fue para ´Els Constructors de l´Escola d´es Pratet´. Los padres protestaban porque sus hijos siguen acudiendo a un colegio hecho de barracones y, para ello, se disfrazaron de obreros con todo detalle: casco, chalecos y herramientas, mientras gritaban «¡fuera, fuera!» y pitaban a un camión en el que un padre disfrazado de Marienna Sánchez-Jáuregui ponía la primera piedra para el nuevo centro escolar. No faltaba ni la prensa dando cuenta de la noticia ni un coche-escoba con los sufridores alumnos, también vestidos de obreros. Una idea sencilla y con mensaje que gustó.

El tercer premio en esta categoría fue para la imaginación que le echaron los padres y madres del CP Sa Bodega con la comparsa ´Jaciment de Sa Bodega´. Arqueólogos, momias, una diosa Tanit, el dios Bes, un montón de huesecillos y varias columnas salieron del yacimiento que ha paralizado las obras del colegio.

También recibió premio la Apima de Sant Joan, que hizo su particular homenaje a la UME (Unidad Militar de Emergencias) que ayudó a sofocar los incendios que han afectado al municipio con una UPE (Unidad Pitufa de Emergencias) con un montón de pitufos bomberos. En esta rúa estaba especialmente bien caracterizado Gargamel. Bien maquillado y subido a unos zancos para potenciar la pequeñez de los pitufos, el malo malísimo se dedicó a perseguirlos armado con una red.

En la categoría de comparsas de ámbito social o escolar llamaron también la atención la Associació de vesins de Sa Capelleta, con 180 participantes vestidos de hippies y un camión-discoteca que hizo mover el esqueleto a todo el público. También fueron vestidos de hippies los vecinos de Cas Serres. Otra carroza muy llamativa por el colorido fue la de Grupo Vecinal Tres Barrios, que llevó un montón de payasos y leones por las calles de Vila.

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